
Fotografia propiedad de Roberto Gonzalez Olivera.
Después de un año de extenuante trabajo, sobre todo en estas últimas 4 semanas, al fin llega la esperada recompensa de las vacaciones. Este año, al igual que el año antepasado, nos vamos nuevamente a La Serena a disfrutar en familia de un clima envidiable, con mucho sol, playas, y sin el extenuante calor de la capital.
También haremos algunos paseos puesto que nos faltó conocer el Parque Nacional Fray Jorge, Tongoy, Cochiguaz, la Cruz del Milenio en Coquimbo, entre otros destinos. Y por supuesto habrá que disfrutar de la nutrida oferta de pescados y mariscos de la zona, sin olvidar por supuesto el exquisito cabrito asado que ofrecen en los restaurantes rústicos al interior del Valle del Elqui.
Así que probablemente la cantidad de posts del blog disminuirán notablemente durante esta semana de relajo, puesto que pretendo descansar y desconectarme para volver con las pilas recargadas. Si hay tiempo quizás deje un par de posts programados para que se publiquen en forma automática, pero no prometo nada concreto salvo que descansaremos y comeremos hasta quedar con “el ombligo parado”.