Después de un año de trabajo intenso, desastres naturales, noticias internacionales calamitosas, la verdad es que son realmente necesarias unas buenas vacaciones, desconectarse completamente del ajetreado mundo en que vivimos y buscar un refugio natural donde reiniciar el sistema, recargar las baterías.
Y es por esto que este año con mi esposa e hijos iremos a un lugar alejado del mundo, sin conectividad telefónica, sin internet, en el cual nos contactaremos con la naturaleza hasta nuestras fibras más profundas.
Se trata de unas vacaciones ecológicas o turismo rural, en las cuales disfrutaremos de 10 días de desintoxicación, durmiendo en una cabaña rústica, participando de las actividades del campo como ordeñar las vacas, alimentar los animales de granja, cosechar hortalizas, andar a caballo, pescar en ríos cordilleranos, salir a caminar disfrutando de la naturaleza, o simplemente dormir hasta tarde disfrutando de un aire limpio y sin contaminantes.
Eso si con luz eléctrica y agua caliente — requisitos básicos según mi amada esposa — para mantener algunas de las comodidades de la vida citadina.
Queremos que nuestros hijos aprendar a amar la naturaleza, a cuidarla, a nos despilfarrar ni el agua ni la electricidad en casa, que comprendan que todo lo que gastamos de más produce un impacto en la naturaleza, y que gracias a sus propios esfuerzos la naturaleza podrá continuar existiendo tan pura como hasta ahora para que sus futuros hijos puedan conocerla tal como la conocieron ellos.
De todas maneras dejaré algunos posts que serán publicados en forma automática, aunque obviamente no estaré atento a los comentarios, y sólo podré leerlos una vez que vuelva a la civilización. Saludos.
Links:












